Elegir una montura


Según el estado refractivo.

Dependiendo del estado refractivo es más recomendable ciertos tipos de monturas, pero la mayoría de las veces mandan las tendencias en la moda, es por eso que el óptico-optometrista juega un papel importante a la hora de aconsejar al cliente/paciente para elegir la montura ya que el óptico sabe cual es la montura más adecuada para cada rostro y cual es la que menos problemas va a ocasionar en cuanto a estética y calidad de visión. Pero el profesional también debe escuchar al usuario porque en definitiva va a ser él el que tenga que llevar la gafa

  • Miopía: se montarán lentes divergente, negativas, por lo que serán más gruesas a medida que se aleje del centro óptico, por tanto son más gruesas en el borde. Preferiblemente que la gafa sea pequeña.
  • Hipermetropía: lentes convergentes, también usadas en problemas acomodativos, lentes positivas que son más gruesas en el centro que en los bordes. Aparecen problemas de peso, cuanto mayor sea la gafa mayor peso. Recomendable monturas no muy grandes y preferiblemente redondas.
  • Astigmatismo: lentes tóricas. Desaconsejable montar en aros metálicos y redondos porque en este tipo de monturas hay más facilidad de giro en la lente y por tanto, un pequeño giro en la lente astigmática provocará una mala visión al moverse la orientación del eje en el meridiano que se ha de compensar.

Según la fisiología del rostro.

Hay que tener en cuenta las repeticiones de las facciones de la cara que no se repitan en la montura si queremos que quede estéticamente bonita, con ello se quiere decir que si una persona tiene el rostro cuadrado y no queremos acentuarlo no hay que poner una montura rectangular, o si el rostro es redondo no adaptar una montura redonda ya que si lo hiciéramos la cara se vería más redonda todavía

  • Rostro alargado: La dimensión de la gafa en vertical se aconseja que sea pequeña más que la horizontal y que las varillas sean más bien anchas ya que estas acortan el perfil.
  • Rostro redondo: Gafa ni demasiado fina ni demasiado gruesa, con perfil angular. NUNCA gafa redonda ni estrecha.
  • Rostro cuadrado: Montura grande, redondeada y rasgos suaves. Recomendable que la montura no vaya más allá de los pómulos.
  • Rostro ovalado: Es la cara ideal, el 95% de las monturas le quedan bien.
  • Rostro con nariz alargada: se aconseja montura con puente anatómico ya que este tipo de puente proporciona un acortamiento de la nariz.