Gafas de sol


Las gafas de sol deben de proteger a nuestros ojos frente a las radiaciones solares perjudiciales sin modificar el confort visual ni los colores de los objetos que percibimos a nuestro alrededor, para que esto se cumpla las lentes han de ser de calidad y haber pasado los controles correspondientes de la comunidad europea, CE, para que las lentes sean de calidad el factor más importante que han de cumplir es que posean el filtro de protección solar, que es el responsable de cuidar de nuestros ojos.

Existen cuatro tipos de filtros de protección solar:

  • FILTRO SOLAR 0: poseen absorción al UV hasta un 20%, están indicadas para cielos nubosos y para interiores, son las lentes más claras.

  • FILTRO SOLAR 1: absorción de un 20% a un 60%, son más oscuras que las anteriores y recomendadas para una luminosidad solar suave.

  • FILTRO SOLAR 2: absorción aproximada de un 60% a un 80%, son ligeramente más oscuras que las de protección 1, y se recomiendan para una luminosidad media-alta.

  • FILTRO SOLAR 3: absorción de un 80% a un 90% del UV, son lentes oscuras recomendadas cuando la luminosidad es fuerte, por ejemplo deportes náuticos.

  • FILTRO SOLAR 4: absorción del 90% a un 97%, indicadas para cuando hay luminosidad extrema, por ejemplo, para la alta montaña, la práctica de deportes con nieve.

El factor de protección solar 1, 2, 3: no son aptos para la conducción nocturna.

El factor de protección solar 4: no es apto para ningún tipo de conducción, ni la diurna ni la nocturna.

El factor de protección solar 0, no posee ninguna restricción, es apto incluso para la conducción nocturna siempre que le sea indicado.

Por ello, es de aconsejar al futuro usuario de gafas de sol que se interese no solo por el diseño de las gafas en sí sino también por la salud de sus ojos ya que las gafas que se ofertan al público en bazares, tiendas de moda, mercadillos, en definitiva, en establecimientos no autorizados, no superan los controles sanitarios correspondientes, porque a pesar de que la lente sea oscura no significa que esta vaya a proteger a nuestros ojos, porque si no hay filtro solar no existe protección frente a las radiaciones solares, sino todo lo contrario, va a facilitar la aparición de problemas oculares, ya que lo que va a suceder es que si ponemos una lente oscura, sin filtro, la pupila que es el diafragma natural del ojo ( el que regula la entrada de luz al interior del globo ocular y que a mayor cantidad de luz se cierra y a menos cantidad de luz se abre ), va a estar siempre abierta, facilitando la entrada de todos los rayos solares, por ello es preferible no llevar gafas de sol a llevarlas de mala calidad, sin ningún tipo de filtro que filtre los rayos perjudiciales.

Al hablar de rayos perjudiciales nos referimos a los rayos ultravioleta, UV., estos son:

  • UV C , longitud de onda hasta los 280nm. Son muy peligrosos, de ellos nos protege las atmósfera y no llegan a penetrar en la Tierra.
  • UV B, longitud de onda entre 280nm-315nm, atraviesan la atmósfera y son los más peligrosos para la salud ocular y la salud en general, son los que producen quemaduras, todas las gafas de sol han de filtrar estos rayos.
  • UV A, longitud de onda de 315nm-380nm, atraviesan la atmósfera son menos dañinos y también hemos de protegernos de ello, toda gafa de sol de calidad filtra por completo este tipo de rayos, estos rayos son los responsables del bronceado, del envejecimiento prematuro de la piel y los responsables del aumento de la fotosensibilidad.

Desde aquí aconsejamos a los futuros usuarios de gafas de sol que se interesen por la salud de sus ojos y que adquieran sus gafas en establecimientos autorizados y sanitarios, bajo el consejo y la ayuda para cada caso, de un experto en este área.